El valor y la calidad de las Perlas
Las variedades de perlas de mayor valor son las procedentes del golfo Pérsico.
El primer criterio de calidad, esencial para determinar su valor, que se debe buscar en una perla son el lustre y el resplandor.
El segundo criterio de calidad es que posea una superficie limpia.
Las perlas de forma irregular se llaman perlas barrocas.
Las hay con forma de pera, campana y gota.
Por la forma, las más valoradas son las perlas esféricas.
Las perlas naturales son muy raras, y su recolección suele ser peligrosa por lo que la mayoría de las perlas usadas en joyería son cultivadas o de imitación.
Las perlas cultivadas, que están hechas por las ostras o moluscos a lo largo de años, son más caras que las perlas de imitación.
El valor de una perla cultivada depende fundamentalmente de su tamaño, que se suele indicar en milímetros, y de la calidad de su recubrimiento de nácar.
La perla representa virtudes como la pureza, la sabiduría, la caridad y la lealtad y los chinos les atribuían el poder de la eterna juventud.
Hoy mismo, las perlas se usan en cosméticos y en sueros para retrasar el envejecimiento.
Una perla semiesférica producida por un corte al abrir la concha de la ostra recibe el nombre de botón de perla.
Es raro encontrar una perla cultivada, que surja sin imperfecciones que suelen aparecer en la superficie.
En cuanto a colores el mas frecuente y apreciado es el blanco, pero se ven de color negro, crema oro, rosado anaranjadas, pero algunas, son teñidas mediante diferentes procesos.
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