El diamante: talisman y medicamentoEn Europa del final del primer milenio, los diamantes mantuvieron su uso como talismán, aunque también se utilizaban como medicamento, uso que se mantuvo hasta el siglo XIX. Los diamantes fueron uno de los primeros medicamentos conocidos, el poder del diamante como medicina era muy extenso, colocado en un objeto de oro y puesto en el lado izquierdo del portador, el diamante, podía alejar las pesadillas, los malos espíritus, los fantasmas e incluso calmaba a las animales salvajes. Para proteger una casa del rayo, de las tormentas y de otras terribles calamidades era suficiente con tocar cada rincón del hogar con un diamante. Como medicina, había tres maneras de usar el diamante: llevándolo puesto, colocando la gema sobre el miembro enfermo, o se ingería la piedra pulverizada. Los galenos o médicos de la época, aseguraban que los diamantes podrían curar la enfermedad, cuando se sujetaban en la mano izquierda, mientras se hacia la señal de la cruz con la derecha. Los tratados de medicina de entonces además de indicar los conjuros adecuados a cada situación, explicaban el tipo de piedra preciosa adecuado para curar cada enfermedad, el diamante era infalible en los tratamientos contra la locura y como veneno, siempre pulverizado y bien dosificado. En los casos en que el tratamiento funcionaba, hoy sabemos que no se debía al diamante sino al efecto placebo, pero si el enfermo no mejoraba se suponía que la gema no era buena. |