La distribución de yacimientos diamantíferos
En 1908 se descubrieron en el desierto de Namibia, placeres importantes
de diamantes en los cuales mediante la excavación de 30 m de profundidad
para encontrar la zona diamantífera, según parece, estos diamantes proceden
de los yacimientos de Sudáfrica desde donde fueron arrastrados por el río y
después cubiertos por dunas de arena, parte de estas gemas se depositaron en
el interior del océano Atlántico en cuyo fondo se excava utilizando barcos
especialmente adaptados para la extracción de los diamantes.
Lo más importante de estos yacimientos de diamantes es la calidad, ya
que del 90 al 95 % de sus diamantes tienen calidad de piedra preciosa.
En 1829 se descubrieron diamantes en los montes Urales rusos, que no eran
de gran calidad, pero en 1949 aparecieron en Siberia extraordinarios
yacimientos de diamantes de tipo aluvial, y luego otros de tipo chimenea,
haciendo a Rusia el cuarto país productor del mundo de diamantes en
1990, la producción en el año 2000 alcanzó los 19,8 millones de
quilates.
También en China existían diamantes aluviales desde 1940 pero
cuando pasó a considerarse un país productor de diamantes fue con el hallazgo
de un nuevo conjunto de yacimientos de chimeneas de kimberlita.
Otro país que ha crecido espectacularmente como productor de diamantes es
Australia donde, en el año 1994, se descubrieron nuevas minas que la
convirtieron en el primer productor del mundo, con una extracción de
diamantes equivalente la tercera parte de la producción mundial, aunque
la mitad eran diamantes de calidad industrial, el 45 % diamantes de calidad
inferior, y solo el 5% de calidad gema.
La extraordinaria mina Argyle descubierta en Australia, con una extensión
de 45 hectáreas, resulta ser la mina más grande del mundo en producción de
diamantes, de ella se extrajeron 42 millones de quilates en 1994, después
aparecieron en la misma zona nuevas chimeneas de las que se está evaluando su
producción potencial y la calidad de sus diamantes.
Los diamantes de esta mina, Argyle, son de color amarillo, se denominan
diamantes "Champagne" y marrón, llamados diamantes "Cognac",
acompañados por otros de colores que van del rosado al rojo.
La producción australiana de diamantes en el año 2000 alcanzó los 40,8
millones de quilates.
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