El Diamante: un cristal muy especial
Es un cristal si, pero de unas características únicas, su brillo es muy
intenso, su transparencia, su alta refracción de la luz, y una amplia
gama de colores de los diamantes naturales, lo hacen muy superior a otros
cristales minerales y ha llegado a convencer a los expertos en diamantes para
nombrarla "la piedra preciosa perfecta".
No hay nada de dureza comparable al diamante y eso lo hace realmente
imperecedero, aunque la dureza del diamante cambia según las distintas
caras del cristal, en el cual existen ciertos planos donde la resistencia es
mucho menor, lo que permite la posibilidad de tallar el diamante usando otro
diamante, estos planos se llaman planos de exfoliación.
Esta cierta facilidad de exfoliación exige montarlos con cuidado y no
golpearlos nunca contra superficies afiladas.
Aunque los diamantes suelen ser incoloros, se pueden encontrar en una gama
de colores que va entre amarillos, a veces rojizos, verdes, azules o incluso
negros y su brillo intenso, permite diferenciarlo de otras piedras preciosas
de imitación.
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