Amuletos medievales en anillos con diamantesEn los siglos XI y XII se comienzan a añadir en algunos anillos, un diamante con un pulido aún tosco y una única faceta, que realizaba el joyero mediante exfoliación a lo largo del plano cristalográfico de la piedra. En la Edad Media estos anillos con un diamante engastado no se consideraban realmente una pieza de joyería, sino un amuleto que otorgaba poderes mágicos a su portador tales como la valentía y la invencibilidad. No sólo se consideraba que los diamantes podrían traer suerte y éxito, sino también que eran capaces de contrarrestar los efectos de futuros sucesos astronómicos o astrológicos desfavorables o de profecías amenazadoras. Muchas personas llevaban los diamantes como portadores de un encantamiento, convencidos de su capacidad para aumentar su atracción sexual hacia otros. |